Fuimos víctimas del destino ~ Capítulo 12


Fuimos víctimas del destino 
Al día siguiente me levanté mucho más lucida. Necesitaba mantener una postura positiva, podía estar confundida pero aún así me sentía radiante y feliz. Ivonne me había dicho que ese día tendría que hacer un par de cosas y que no la esperara hasta tarde, así que me quedé en la sala viendo un par de películas. La tarde pasó más rápido de lo que hubiera querido, habia intentado todo el día prepararme psicológicamente ya que luego… tendría que ver al hombre que me robaba los sueños. Estaba ansiosa, más que nunca. Tenía miedo de olvidar el sabor de sus labios, pero también tenía miedo de volver a probarlos.
No se hizo esperar, cuando quise darme cuenta estabamos en su puerta esperando a que nos abrieran y mi corazón había comenzado nuevamente esas raras palpitaciones.
Mi cuerpo se encontraba más relajado, podía sentir mis piernas sobre el suelo sin que me temblasen, aunque intentaba mantenerme a cierta distancia de él, no quería que se diera cuenta de todo lo que provocaba en mí. La noche transcurrió fantásticamente, había logrado soltarme y reirme durante toda la noche, aunque era casi imposible no reírse con Ivonne, era fantástica. Podía ver a Johnny sonreír justo frente de mí, era más hermoso de lo que aún había imaginado. Y estaba por primera ves en toda mi vida sintiendo una felicidad inmensa por tenerlo allí.
Habíamos tomado unas cuantas cervezas, así que siendo las dos de la mañana, Vanessa nos propuso quedarnos allí por esa noche. No se si era el alcohol o qué, pero en verdad quería quedarme. Estos días podrían ser las últimas veces en tener a Johnny allí tan cerquita mío.
Ivonne y yo nos dirijimos hacia la habitación donde Johnny me habia llevado la última ves, donde Ivonne, tardó cinco minutos en quedarse dormida. Sin embargo, yo no podía hacerlo. Tenía mi corazón, la cabeza y el cuerpo a cien por hora en ese lugar. Así que sin más, pensando que todos habían tenido el tiempo suficiente para quedarse dormidos, bajé por un vaso de agua.
Estaba muy oscuro y apenas podía ver mis pies sobre las escaleras, hasta que pude verlo allí.. Johnny se encontraba en el sillón de la sala, aún con sus jeans rotos y una camisa a semiabrir y sin poder faltar su copa de vino.

1 comentario:

Gracias por leer...

Gracias por leer...
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