Fuimos víctimas del destino ~ Capítulo 23

Fuimos víctimas del destino    
Estuvimos la mayor parte del tiempo charlando, Ivonne era una experta en conseguir tema de conversación, nunca había visto a una mujer hablar tanto como a ella. Pero no podía quejarme, era tan divertida que las horas y los minutos pasaban como si fueran segundos.
La tarde llego y luego de que las conversaciones hubieran menguado, y los ojos de Johnny aún jugaran con los míos, Vanessa comenzó a hablar. Algo que iba a cambiar el rumbo total de las cosas.
_ No estaba decidida hasta este momento – dijo de repente mirando hacia Johnny. Él la miraba confundido – Les tengo una noticia...
_ Pues dilo ya! – dijo Ivonne, totalmente ansiosa.
Vanessa sonrió y luego miró hacia a mí, no sé si concientemente o simplemente por la emoción de esa noticia que tanto ruido me hacía dentro de mí.
_ Estoy embarazada de Johnny! – dijo pegando un salto. Mi corazón se había detenido, sintiendo que por un momento mis signos vitales no se encontraban allí. Sentí como lágrimas en mis ojos comenzaban a asomarse y miré a Johnny. No re conocía su cara. No reconocía nada. Todos nos quedamos en silencio, podía sentirlo, aunque creo que de todas formas, mis oídos ya no estaban preparados para escuchar más nada.
_ Tan mudos se han quedado? Es que no me dirán nada? Johnny? – dijo Vanessa riendo nerviosamente.
No pude aguantar más, esta ves ya no. Me levanté rápidamente, sin decir palabra, y salí hacia uno de los pasillos, tratando de de salir de allí. No sabía a dónde me estaba dirigiendo, solamente necesitaba salir corriendo de ese lugar. Abrí una de las puertas, sin cerrarla tras de mí, y me apoyé contra una pared tapando mi rostro. Las lagrimas comenzaron a salir de mis ojos, sin poder retenerlas unos minutos más. No había escuchado pasos tras de mí, pero allí estaba.
_ Samantha! – dijo Johnny entrando a pasos agigantados por la puerta
_ Johnny no, basta! – dije secando mis lágrimas, intentando recomponer la compostura
_ Te juro que no tenía idea, por favor, escúchame – dijo tomando de mis brazos. Pude ver sus ojos, y mi alma se desvaneció.
_ No puedo – dije rompiéndome en mil pedazos. Me solté de sus brazos y salí de allí.

1 comentario:

Gracias por leer...

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