Amor sin edad ~ Capítulo 11

Amor sin edad 
Ella pasó a vivir con su madre, quien consiguió un nuevo compromiso nada apetecible ante la vista de Ivette.
_ Esta debe ser Lily Rose – dijo Julián observando a la hija de Johnny – Está hermosa – agregó sonriendo.
_ Y bueno Julián, para qué has venido? Todos estamos intrigados – preguntaba Sabrina con la esperanza de que la respuesta de este fuera que se llevaría a Ivette con él.
_ En realidad, quisiera platicar eso con Ivette y Johnny – contestó Julián.
_ Claro – dijo Johnny inmediatamente – Por aquí – agregó él abriendo la puerta de su biblioteca para luego cerrarlas, dejando a Sabrina junto a Lily Rose con una gran signo de interrogación en la cabeza – Deseas algo Julián? Un trago? – preguntó Johnny tratando de ser un buen anfitrión.
_ No, no te preocupes – negó el padre de Ivette a la vez que observaba las fotografías en la habitación – Mi avión sale en un par de horas así que prefiero hablar de una vez – agregó Julián sonriendo mientras Ivette, que estaba sentada en el sofá frente a la ventana, observaba fastidiada.
_ Toma asiento – le dijo Johnny a Julián pues este permanecía aún en pie – Y dime, qué es lo que sucede? – preguntó Johnny – Nos tienes algo intrigados – agregó Johnny mirando de reojo a Ivette que no le quitaba la vista de encima a Julián.
_ Bien, seré directo – dijo Julián acomodándose en el sofá – Tu madre – empezó a dirigirse a Ivette – Se casará en una o dos semanas, no sé si estabas enterada – hizo una pausa esperando a que Ivette contestara pero ella permanecía inmóvil frente a él – Bueno – retomó Julián – Nunca te has llevado bien con Italo – era así como se llamaba el nuevo compromiso de la madre de Ivette – Y como ambos comprenderán, no tengo tiempo para ocuparme de ti – decía Julián – Querida Hija – agregó esto para que no sonara tan feo lo que acababa de decir aunque no le resultó.
_ Eso no es novedad – interrumpió Ivette con ironía.
_ Nadie mejor que mi buen amigo Johnny para que te cuide – retomó Julián siendo interrumpido una vez mas.
_ Qué tratas de decir? – preguntó Johnny confundido.
_ Ivette siempre quiso vivir en Francia – argumentaba el padre de Ivette mientras ella lo miraba incrédula, no podía creer como era tan fácil para sus padres deshacerse de ella – Le pondré un departamento cerca, solo te pido que la cuides – dijo el padre de Ivette en tono de súplica. Johnny estaba por dar su respuesta ante la petición pero una vez mas, Ivette interrumpió la conversación.
_ Déjame ver si entendí – empezó a hablar Ivette – Vienes después de tres meses, siquiera te preocupas en preguntar como estuve todo este tiempo, solo vienes con el objetivo de dejarme en algún lugar como si fuera un paquete – dijo Ivette tratando de ocultar su furia.
_ No, las cosas no son así. Ya te epliqué que no tengo tiempo, tu madre tampoco y me parece que ya estas en edad de…-decía el padre de Ivette.
_ Bueno, hagan lo que quieran, igual ya lo decidieron – dijo Ivette parándose de golpe – Solo te digo que si me dejan aquí, no se preocupen en regresar a buscarme aunque, dudo si quiera lo piensen, ya hicieron cada uno su nuevo vida – decía Ivette refiriéndose a sus padres – Con permiso Johnny – fue lo último que dijo ella antes de salir.
_ Ivette! Ivette – decía el padre de Ivette con la esperanza que regresara hasta que sintió la mano de Johnny en su hombro.
_ No te preocupes, tiene que asimilar la situación – dijo Johnny tratando de calmar el momento – Y eso de alquilar un departamento, siquiera lo pienses, ella estará bien con nosotros – agregó Johnny antes de salir a ver hacia donde se dirigía Ivette, lo único que pudo divisar de ella fue que subía en el auto del muchacho que vivía en la casa del frente, Víctor.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Gracias por leer...

Gracias por leer...
Gracias a todas las que toman su tiempo y leen estas historias, de todo corazón. Y a las que colaboran para que este blog siga a flote. Por favor, deja un comentario :)