Mi profesor ~ Capítulo 4

Mi profesor 
_ Eso espero – contestó Johnny riendo –Ahora, si me disculpan, tengo que traer un par de cosas porque mi oficina está hecho un desastre. Hasta luego muchachas y me alegra encontrarte aquí, Marta – se despidió besando la mejilla de esta última.
_ Insisto, encontré al hombre perfecto – dijo Anna siguiendo a Johnny con la mirada – Tú qué opinas Rose?
_Que tenemos clases y estamos aquí perdiendo el tiempo – respondió riendo pero si quiera por eso se salvó de las bromas de sus amigas que no silenciaron sino hasta que inició Literatura. Mientras hablaban del realismo en la mente de Rose la única imagen que acudía era el intercambio de palabras que había tenido con Johnny, siquiera notó cuando acabó la hora – Qué te pasa? – gritó ella cuando Diana palmeó su cabeza.
_ Solo jugaba – respondió ella parándose frente a Rose en compañía de dos muchachas – Cómo estás primita? – preguntó a Marta quien rió con ironía.
_ Que rápido vuelan las noticias aquí – respondió Marta – Y…tú y mi primo? Ni en tus mejores sueños – dijo de forma burlona.
_ Apuesto a que me ligo a tu primito – indicó Diana a lo que Rose rió con ironía – Qué sucede Rose? No me crees capaz o crees que lo puedes hacer mejor que yo? – Rose no contestó, atinó a cruzar los brazos y continuar riendo – Tengo una idea! Apuesto a que no lo besas…si lo haces, hago tu trabajo de literatura y sino, tú haces el mío – una oferta interesante tomando en cuenta que Rose no había estado atenta a clases – Qué dices?
_ Yo creo que aquí la señorita no tiene mucho de valiente – murmuró Emma, una de las amigas de Diana, en su afán por incitar a Rose.
_ Está bien! – exclamó Rose – Y lo haré ahora mismo – agregó saliendo del salón mientras sus amigas iban tras ella riendo en complicidad. Estando ya frente a la oficina, la cordura retomó a la cabeza de la muchacha pero por escasos segundos pues a esa edad la impulsividad se apodera mas de la mente que un momento de reflexión. Respiró hondo y como acto seguido tocó la puerta.
_ Pasen – respondió Johnny. Rose entró dejando la puerta abierta para que las muchachas, escondidas tras el árboles del patio central lograran ver – Qué tal? Rose, verdad? – la saludó sonriendo levemente mientras cargaba una de las cajas que acababa de traer.
_Que rápido se aprendió mi nombre – respondió Rose de forma pícara mientras empezaba a caminar dentro.
_ Tengo buena memoria – contestó John.
_ Me alegro – musitó Rose dirigiendo su mirada por unos segundos hacia el patio donde se encontraban sus amigas pidiéndole que se apurase – Así que usted curará mi locura – dijo ella caminando hacia Johnny que se encontraba acomodando un sofá.
_ No creo que estés loca – respondió clavando su mirada en ella a la vez que sonreía – Pero sí creo que tiendes a comportarte como una niña.
_ Así que usted cree que actúo como una niña – dijo Rose sonriendo pues su oportunidad había llegado. Johnny sonrió a la vez que se agachaba para terminar de empujar el sofá a la pared – Pues a ver qué piensa de esto – añadió Rose tomando el brazo de Johnny para darle vuelta hacia ella y, luego de abrazar el rostro de él con sus manos unió sus labios a los del perplejo profesor que pareció no resistirse. Las muchachas quedaron boquiabiertas al ver que los segundos iban pasando y no se apartaban. Finalmente, la cordura retornó a Johnny quien tomó las manos de Rose para que lo soltara.
_ Qué fue esto? – preguntó él sonriendo de forma nerviosa sin soltar las manos de su alumna.
_Qué? No le gustó? – respondió Rose en tono inocente.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Gracias por leer...

Gracias por leer...
Gracias a todas las que toman su tiempo y leen estas historias, de todo corazón. Y a las que colaboran para que este blog siga a flote. Por favor, deja un comentario :)