Mi profesor ~ Capítulo 38

Mi profesor 
_ Tú lo sabías – exclamó Marta susurrante espiando desde fuera junto a sus amigas – Lo sabías y por eso no querías que viniéramos – acusó ella a Silvia e inmediatamente las miradas inquisidoras se dirigieron a ella.
_ Pues sí, Rose me contó pero…dejemos eso de lado, acaso no es lindo que ella y tú sean casi primas? – cambió rápidamente el tema la muchacha.
_ Ay sí! – exclamó ella – Mi primito y Rose se quieren, se besaron, yo los vi! – murmuró sonriente a la vez que se asomaba nuevamente por la puerta junto a Deziré.
_ Qué están haciendo? – cuestionó el director parado detrás de ellas.
_ Es que … - respondió Anna nerviosa – Se me cayó el arete, y lo estamos buscando – explicó inclinándose al igual que las muchachas que continuaron con la mentira.
_ Pues quizás se te cayó dentro del salón – indicó el director haciendo un ademán de abrir del todo la puerta pero Marta lo detuvo.
_ Lo encontré! – exclamó parándose súbitamente con una piedra pequeña entre los dedos – Toma, Anna, tu arete – ironizó.
_ Bien – dijo el director – Tengan cuidado y, vayan a clases – añadió empezando a caminar rumbo al patio. Con aquel corto intercambio de palabras habían dado la alerta a la pareja que se encontraba dentro. Rose se había escondido tras la puerta aguardando por lo peor pero afortunadamente, esto nunca llegó.
_ Debemos tener un poco más de cuidado – susurró Johnny acercándose a quien Rose quien asintió – Lo mejor será que nos veamos en otra parte. Te invito este sábado a mi casa y pasamos todo el día juntos, qué te parece?
_ Una excelente idea, profesor – contestó Rose con una gran sonrisa en los labios. Se quedaron juntos durante un par de minutos más y luego de ello la muchacha regresó con sus amigas. Llegada la noche, una silueta podía distinguirse en medio de la oscuridad. Se trataba de Diana que sigilosamente se escabullía en los pasillos para llegar hasta el salón de danza cerrando la puerta de este a sus espaldas…
_ A ver qué sorpresita me habrás dejado, Martita? Cómo te habrás portado? – murmuraba la muchacha para sí en lo que sacaba la filmadora de su escondite – No…puede…ser – musitó Diana al empezar a ver la cinta – Ves? Lo sabía, lo sabía idiota! Sabía que estabas con Johnny! – fue lo último que dijo en aquel salón pues inmediatamente salió de él esperando que llegara la mañana para encontrarse con el grupo de Rose en el jardín del internado – Con ustedes quería hablar – indicó deteniéndose detrás de Silvia jugueteando con la filmadora que traía en sus manos – Tienen que hacer el trabajo de Literatura por mí y, es para mañana – enfatizó.
_ Tendríamos que estar locas para acatar una orden tuya, Diana – ironizó Silvia dándola la espalda a la muchacha que sonrió de manera burlona a la vez que se paraba frente al grupo.
_ Qué es lo que quieres? – preguntó Anna ya cansada de su presencia.
_ Que vean esto – contestó ella mostrándole la pequeña filmadora en la que empezaba a correr la cinta del encuentro profesor-alumna sucedido un día antes – Reconoces a la idiota de la cinta, no Rose? – preguntó riendo al ver la palidez en el rostro de esta última.
_ Si haces algo, sacaran del internado a Johnny…- dijo Deziré en tono de voz suplicante.
_ Lo dices como si me importara y la verdad es que, no me importa nada – respondió Diana – Ahora, quiero ese trabajo para mañana a primera hora sí, niñas? O el caset irá a parar al despacho del director. Dudo mucho que quieras eso, no Rose? – dijo antes de dar media vuelta.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Gracias por leer...

Gracias por leer...
Gracias a todas las que toman su tiempo y leen estas historias, de todo corazón. Y a las que colaboran para que este blog siga a flote. Por favor, deja un comentario :)